Casa Kotibé
Categoría: Proyecto interiorismo y estilismo integral adosado obra Nueva
Nos encontramos ante la planta baja de un adosado de obra nueva. Un espacio con una buena base constructiva, pero al que le faltaba carácter y calidez. Nuestros clientes —una familia de cuatro miembros— buscaban transformar esta zona en el verdadero corazón del hogar: funcional, acogedor, vivida.
El reto era claro: reorganizar el espacio para que cada metro cuadrado contara, resolviendo los problemas de almacenaje y dotando a cada ambiente de una identidad coherente, sin perder fluidez ni luz natural.
Objetivos del proyecto
Antes de empezar, hicimos un análisis a fondo de las estancias principales: recibidor, salón, dormitorio polivalente y baño. El objetivo era claro: optimizar al máximo el espacio disponible con soluciones reales, pensadas para acompañar el día a día de la familia. Queríamos que cada elección tuviera sentido, con mucho almacenaje, sí, pero también con esa sensación de hogar que te abraza cuando entras por la puerta. Porque al final, se trata de eso: de querer llegar a casa y sentir que estás justo donde quieres estar
Salón: Funcionalidad, calidez y orden visual
Partimos de una premisa: mantener el sofá actual y construir el diseño alrededor de él. A partir de ahí, desarrollamos un mueble a medida que articula la zona de estar, integrando la televisión, mucho almacenaje extra sin sobre cargar y una distribución armónica.
Dado que el salón se abre directamente a la cocina, trabajamos con una selección muy cuidada de materiales y acabados para lograr una continuidad visual que uniera ambos espacios con armonía. La cocina —ya existente— debía integrarse en el diseño global, ganando protagonismo, sí, pero sin romper la serenidad ni la coherencia del conjunto.
Las lámparas del comedor, cuidadosamente seleccionadas, actúan como punto focal y aportan ese toque cálido y elegante que termina de definir el ambiente.
Uno de los grandes retos era evitar la exposición directa del salón y la cocina al recibidor. Para resolverlo, diseñamos un módulo multifuncional que actúa como filtro visual. Este elemento cumple tres funciones:
- Separador visual entre entrada y zona de día.
- Almacenaje adicional accesible desde la cocina.
- Recibidor con espejo de cuerpo entero y cajón para llaves, correspondencia y pequeños objetos del día a día.
Una solución con vocación de orden y equilibrio, que organiza sin encerrar.
Dormitorio Polivalente: Multifunción bien resuelta
La estancia situada junto a la entrada, inicialmente usada como cuarto trastero, pedía a gritos una nueva vida. Con una geometría irregular y dimensiones reducidas, el reto era integrar tres usos sin saturar:
Almacenaje generoso y organizado para abrigos, calzado, mochilas y más.
Cama de uso ocasional, perfecta para invitados o para situaciones puntuales en las que no se puede subir al dormitorio principal.
Escritorio de teletrabajo, funcional y armónico, que evita convertir el comedor en una oficina improvisada.
El resultado es una habitación versátil, alegre pero que a la vez transmite calma, organizado y muy práctica, lista para acompañar el ritmo de la familia.
Baño de cortesía: pequeño pero con alma
El baño de la planta baja, originalmente frío y poco acogedor, se transformó por completo con intervenciones sencillas pero muy bien pensadas.
Sustituimos el mueble de lavabo por una pieza en madera natural, que aporta textura, calidez y ese toque orgánico que tanto ayuda a suavizar el ambiente. Sobre el inodoro, diseñamos un armario alto completamente integrado, que multiplica el almacenaje sin saturar visualmente. Y para equilibrar funcionalidad y estética, añadimos una balda en madera, más decorativa, perfecta para colocar pequeñas plantas y detalles personales.
Como broche final, un espejo ovalado con retroiluminación, que no solo aporta una luz suave y envolvente, sino que amplía visualmente el espacio.
Un baño pequeño, sí, pero lleno de intención. Y sobre todo, pensado para el día a día, sin renunciar a la belleza
Estilismo: cuando los detalles hacen hogar
En la última fase del proyecto, cuidamos cada pieza del estilismo para reforzar la personalidad del hogar y esa sensación envolvente que hace que un espacio se sienta “tuyo:
-Cojines en tonos verdes y ocres que visten el sofá con calidez.
-Plantas naturales, velas y jarrones que aportan vida.
– Cuadros elegidos con mimo que conectan con sus habitante
– Cortinas ligeras que tamizan la luz con elegancia
-Una alfombra que abraza visualmente la zona de estar, aportando textura y confort.
Cada elemento tiene un propósito y un porqué. No se trata de decorar, sino de emocionar.
Conclusión: un hogar no se mide en metros, sino en emociones
Este proyecto demuestra que no hace falta una gran superficie para crear un gran hogar. Solo se necesita una visión integral, soluciones inteligentes y un diseño honesto que tenga en cuenta tanto la belleza como el uso real de los espacios.
Desde Wood Estudio hemos acompañado a esta familia en cada paso, priorizando la funcionalidad, la armonía estética y, sobre todo, el bienestar. Porque si algo tenemos claro es que un hogar no solo se habita: se vive, se siente y se disfruta cada día.
MARCAS Y MATERIALES
RECIBIDOR_PASILLO
_Jarrones Laredoute
_Plantas El secreto de las Hadas
_Alfombra Laredoute
_Elementos decorativos Zara home
SALÓN
_Alfombra Papiol
_Mesa de Kave Home
_Jarrones Zara Home, Laredoute
_Arreglo floral El secreto de las Hadas
_Lámparas comedor Aromas del campo
BAÑO
_Espejo Lunatic Mirrors
_Detalle floral Margarita Me Llaman
DORMITORIO POLIVALENTE
_Silla Kave Home
_Cuadro Desenio
_Planta El secreto de las Hadas
COCINA
_Personal Kitchen



















